lunes, 28 de abril de 2014

Sueños

  


Sueños, quítame esta noche las ataduras,
déjame ser libre sin culpas,
que me atan sin sentido
a esta realidad que no he pedido.
Deseo que me abracen con cariño
como a un alma que aún no ha florecido,
dame alas quiero ver los momentos
que he olvidado por no haber resurgido,
elévame en el aire, bajo tu abrigo.

Volar entre sueños no vividos,
amar las noches que he perdido
de tristezas que atraviesan mis sentidos,
quiero sentirme amada,
embriagarme del dulce deseo sin limite,
de oleadas sin mar, de mareas sin rumbo,
de susurros que anhelan mi sentir
de besos y caricias, abandonarme a la pasión
que por mis miedos torpemente me negué.

Ya no me culpo, no se puede pedir más
a quien con inocencia no supo,
dame noches de emociones,
anhelo desmedido, intenso, correspondido,
que los corazones ardan,
fundirme en unión hasta que duela,
rodéame con tu manto blanco,
llévame donde los acordes de mi ser
eleve mi esencia al más dulce amor soñado.

                                                                              
                                                Dew de Málaga “Rocío Castillo Herrera”

miércoles, 23 de abril de 2014

kiri o árbol emperatriz.

    
Kiri, el árbol que podría salvar el mundo.

Este árbol originario de China es capaz de crecer en suelos infértiles y no sólo eso, sino que este árbol absorbe 10 veces más dióxido de carbono que cualquier otro árbol, y arroja mucho más oxígeno. La lucha contra la desertificación y el cambio climático podría tener un gran aliado en la propia naturaleza.

Según podemos leer en «El blog verde», existe una planta capaz de crecer en tierras en las que ninguna otra especie podría sobrevivir, aportándole además toda clase de nutrientes que la transforman en un suelo fértil.

Este árbol tan excepcional es la Paulownia tormentosa, conocido como kiri o árbol emperatriz o Paulownia tormentosa. Suele crecer hasta unos 27 metros de altura, con troncos de entre 7 y 20 metros de diámetros. Pero se caracteriza por sus grandes hojas, que llegan a los 40 centímetros de ancho.

Es un árbol popular como ornamento, así se hicieron famosos en Japón, y desde allí entraron en Europa en 1834. Pero lo que lo hace tan distintivo es su supervivencia a diferentes inclemencias.

Por ejemplo sobreviven al fuego, ya que pueden regenerar sus raíces y vasos de crecimiento de forma rápida. También tolera la polución, y no exige suelos fértiles.

Por ello, suele utilizarse como «planta pionera» en suelos poco fértiles puesto que sus hojas, ricas en nitrógeno, aportan nutrientes al suelo al descomponerse, mientras que sus raíces previenen la erosión.

Con estos credenciales, en 2008 se inicio en Texas un proyecto denominado The Kiri Tree Revolution, con el objetivo de plantar un millón de estos árboles para purificar el contaminado suelo de este estado norteamericano y lograr que vuelva a ser apto para el crecimiento de especies vegetales.

Si la experiencia prospera, el árbol más resistente del mundo podría ayudar a recuperar muchos rincones de nuestro cada vez más deteriorado planeta.

ABCTECNOLOGÍA
Sigue ABC.es en...
https://www.youtube.com/watch?v=5JsK1kpm36M