Tu Puerta
He seguido la senda que me lleva hacia ti, mas no te he hallado.
De bellos colores y aroma intenso son los rosales de tu vallado,
cual espinas me han rasgado la piel, aunque he pasado.
Con cautela subo los cien peldaños que me guían a tu puerta,
de sombra y resina cubre el madroño los escalones.
No hay donde agarrarse. Tras ver los postigos cerrados
siento este dolor cansado. Llego a tu puerta y cinco cerrojos
me impiden la entrada. ¿Porqué me niegas el paso?
Si mi puerta de cristal te abro, de limpia transparencia
donde de aire fresco te arropo y respiras en mi morada.
A tu paso el jilguero canta desde mi balcón, un canto alegre
que te endulza la razón. De naranjos y oler de azahar
tengo mi hurto lleno. Un camino llano te lleva a mi hogar
con bellas flores de aroma suave que te dan sosiego.
Cubro tus manos con las mías, de abrazos y besos tu corazón.
Que brota en mi, ¿el desconsuelo?, ¿la aceptación?
Mas aquí sigo en tu puerta, con infinita paciencia.
Cuéntame tus sueños, tus anhelos, tus penas, tu dolor.
Dime que sientes. Ábreme tu alma herida e incomprendida.
De consuelo tengo mis brazos llenos mi pecho de amor.
Cierra los ojos, déjate llevar de tiernas palabras que adornen
tus días de suave belleza. Inspira, siente el apacible y tierno gozo
de alegres melodías, mas déjate querer queriendo.
Cual dolor te impide amar. Ábreme tu puerta con mesura.
Mira mis ojos y dime ¿de qué están llenos?
Dew de Málaga “Rocío Castillo Herrera”
De bellos colores y aroma intenso son los rosales de tu vallado,
cual espinas me han rasgado la piel, aunque he pasado.
Con cautela subo los cien peldaños que me guían a tu puerta,
de sombra y resina cubre el madroño los escalones.
No hay donde agarrarse. Tras ver los postigos cerrados
siento este dolor cansado. Llego a tu puerta y cinco cerrojos
me impiden la entrada. ¿Porqué me niegas el paso?
Si mi puerta de cristal te abro, de limpia transparencia
donde de aire fresco te arropo y respiras en mi morada.
A tu paso el jilguero canta desde mi balcón, un canto alegre
que te endulza la razón. De naranjos y oler de azahar
tengo mi hurto lleno. Un camino llano te lleva a mi hogar
con bellas flores de aroma suave que te dan sosiego.
Cubro tus manos con las mías, de abrazos y besos tu corazón.
Que brota en mi, ¿el desconsuelo?, ¿la aceptación?
Mas aquí sigo en tu puerta, con infinita paciencia.
Cuéntame tus sueños, tus anhelos, tus penas, tu dolor.
Dime que sientes. Ábreme tu alma herida e incomprendida.
De consuelo tengo mis brazos llenos mi pecho de amor.
Cierra los ojos, déjate llevar de tiernas palabras que adornen
tus días de suave belleza. Inspira, siente el apacible y tierno gozo
de alegres melodías, mas déjate querer queriendo.
Cual dolor te impide amar. Ábreme tu puerta con mesura.
Mira mis ojos y dime ¿de qué están llenos?
Dew de Málaga “Rocío Castillo Herrera”