viernes, 16 de mayo de 2014

Sombras

 




Sombras, hemos librado arduas batallas,
sin tregua llegaste, sin saber de ti mi ser cambiaste.
 Luché en las frías noches, sin armas, sin escudo, sin murallas.
Confusa me despojas, te llevas algo de mi interior, de mi esencia en cada envite.
Ahora sé de ti, aunque te galardones con mil medallas,
mas no fuiste un justo adversario, traicionero en combate.

Aún recuerdo las huellas de los primeros encuentros,
quise prepararme, mas no conocía tan devastador oponente.
Con sigilo te adentrabas, tortuoso, desalmado, oscuro y sin rostro,
en mis descuidos profanas mis peores noches, cobarde nunca de frente,
como un sombrío y desolador que hiere, cual más adentro
dolor que roza el alma, me atormenta y niebla mi mente.

Me vestí con armadura y espada en mano alzada,
blandiendo trémula a la espera, te deslizabas en la penumbra y quiebras
mis noches, encontrabas resquicios para desalentarme, sombras
que me envuelven para seguir despojándome de mi fortaleza forjada,
alimentándote de mis logros, mi energía, mi autoestima. Confiada
me engañabas con artimañas ocultando mi verdad, más vivo en zozobras.

Ahora mírame, ya no me visto con armadura ni espada. Estoy aquí,
mis vestiduras es mi luz, mi espada es mi amor, alzo mi espíritu agradecido.
Te espero, ya sé cómo se combate las sombras que se ocultan ávido
en mis noches, he recorrido un largo camino, he luchado. Si bien no he vencido,
espero recomponerme de sufrimientos, tristezas y agotamiento, mas no me rendí
y decir he vuelto, heme aquí resurgí, como el ave de fuego que siempre fui.

Dew de Málaga "Rocío Castillo Herrera"